
En una entrada anterior, comenté algunas estategias vinculadas a la formación de lectores. Navegando la Red, encuentro hoy esta nota en que la escritora María Brandrán Aráoz reflexiona sobre la importancia de la biblioteca familiar, escolar, barrial.
En este sentido, creo que los municipios tienen todavía una deuda con sus contribuyentes: mejorar la calidad de material que se ofrece en cada barrio y ampliar, a la vez, el número de bibliotecas zonales. No hay nada más desalentador para un lector en formación que encontrarse con una biblioteca en ruinas, pobre o con una oferta poco atractiva. En ese sentido, la Feria del Libro con todo su montaje de espectáculo y variedad es un buen incentivo. Es de esperar que algo de esto, también ocurra en las proximidades donde se vive, sobre todo en los barrios periféricos y más desfavorecidos donde el libro puede llegar a manos de un joven si hay un maestro o un bibliotecario que propicie el encuentro.
Para leer la nota, pinchen el título de esta entrada.
Norma